Forma coloquial de decir casa, pero no cualquier casa, sino el lugar sagrado donde puedes descansar tirado como fideo pasado.
Oe, vamos a mi jato a ver pelis y zampar chizitos hasta que se queme la telly.
Cuando tienes una rabieta monumental y necesitas irte a calmar, los ancashinos dicen que te vas a tu jato, o sea, tu casa. No confundas con la furia, esto es más bien algo así como 'me lleva el tren'.
Después de ver caer su ceviche al suelo, Toño se fue en un solo jato pa' la jato.
Una forma chisposa y muy limeña de referirse a la casa o lugar donde uno vive, porque ¿quién quiere decir 'casa' cuando puede sonar más fresco?
Oe, causa, hazla corta y caete a mi jato para ver el partido.
Término muy usado para referirse a la casa o el hogar, pero cuando lo dices de forma más canchera.
Oe, ¿vamos a mi jato después del cole para hacer la tarea y jugar un toque al Play?
Casa o lugar de residencia.
Vamos a mi jato después de la fiesta, hay más comida.
Palabra mágica usada por los limeños para referirse a su hogar, donde puedes ser un cochino sin que nadie te juzgue.
Después de tremenda fiesta, me fui a mi jato a dormir como oso perezoso.
Forma peculiar de llamar al hogar o casa en Trujillo. No importa si es grande o chiquito, un jato siempre es tu rincón sagrado para aterrizar después de disfrutar la vida trujillana.
Oe, nos vamos de tonazo, pero primero tengo que dejar las cervezas en el jato.