Expresión mendocina que quiere decir que alguien está deambulando por los bares o saliendo demasiado, como cuando en el billar uno sólo mete bolas en contra.
Che, Juan está siempre andando por la cueva; no baja de las nubes desde que se ganó ese premio.
Frase mendozina que describe estar locamente enamorado, comparando el fervor del amor con la devoción de un perro por el olor irresistible del asado.
Desde que la vio, Juan está enamorado como perro de asado. No deja de hablar de ella ni para ir a la cancha.
Expresión que refiere a obtener una tarjeta para deuda en vino, típica de los locales. Ideal para cuando querés mantener la fiesta viva sin tener un mango.
Che, si no conseguimos más guita, capaz podemos hablar con Don Luis para conseguir el lagunero y seguir brindando como campeones.
Apodo dado a aquellos estudiantes que, por su brillantez (o falta de ella), destacan en la escuela más por la cantidad de chocolates 'ferrero' que regalan a los profes para subir nota que por sus notas.
Juan es un Ferrero de manual, cada mes le lleva bombones al profe de matemáticas y mágicamente aprueba.
En Mendoza, un ‘mangazo’ es una mentira descarada o exagerada, perfecta como excusa para zafar de algún lío.
Le conté a mi jefe un mangazo para no ir a trabajar: le dije que me mordió un yak en el Aconcagua.