Expresión utilizada para describir a alguien que está emocionado o demasiado animado, al punto de ser difícil de controlar. Como un río después de una fuerte lluvia, la persona desborda energía.
¡Ese chamo llegó a la fiesta como río crecido! No paró de bailar en toda la noche.
Expresión que describe la actividad de hacer trabajos ocasionales, generalmente informales, para ganarse un dinerito extra; sobre todo útil cuando las cuentas no esperan.
Ábreme paso, que esta semana tengo que matar unos tigres si quiero desayunar en el panadería del barrio.
Expresión que se usa para señalar a alguien que está haciendo un problema aún más grande del que ya es, como si le estuviera poniendo más fuego a un incendio.
Ana intentó arreglarlo, pero terminó echándole leña al peo y ahora la fiesta está peor de tensa.
Expresión para referirse a alguien que está siempre atento y preparado para aprovechar cualquier oportunidad romántica.
Viste a José en la fiesta anoche, andaba con la carne en vara mirando a ver quién caía.
Expresión que se usa para animar a alguien a esforzarse al máximo o ir con todo, como cuando haces algo trepando la montaña de los problemas.
¡Vamos, pana! Deja el miedo y échale pichón pa' que logres ese ascenso en el trabajo.
Expresión que usan los carabobeños para referirse a alguien que está vestido demasiado elegante o va luciendo más de lo necesario, como subido a unos taconazos.
¡Chamo, María llegó a la fiesta en tope de tacón! No ves esa facha ni en un matrimonio real.
Forma cariñosa y popular en Carabobo para referirse a un niño o adolescente; a veces también usado entre amigos cercanos de cualquier edad.
Chamo, ¡no vas a creer la rumba que armamos anoche!