Forma cariñosa y relajada de decirle a alguien 'tranquilizate' cuando está exagerando o haciendo una tormenta en un vaso de agua.
Sos un drama queen, che, ¡calmate un cacho que no pasó nada!
Curiosidad suprema y casi deportiva de meterse en las vidas ajenas, especialmente cuando no te llaman. Perfecto para una ronda de mate donde el chisme es rey.
Ayer nos juntamos a tomar mate y terminamos chusmeando sobre la novela del portero con la vecina del quinto.
Término usado para referirse a un niño o un chico joven, como esos traviesos que te rompen las macetas jugando a la pelota.
Che, mirá a ese pibe cómo corre en la vereda, va a terminar encima de un portón.
Onomatopeya de Ibai, pues eso que tengo que escribir más
iba ahí y me dieron por el ojete, más ejemplos,iba ahí y no se que me dieron
Frase utilizada para describir a alguien que está completamente perdido y sin entender nada de lo que pasa a su alrededor, como si estuviera orbitando la situación desde el espacio.
Le expliqué al Charly cómo llegar al bar y se fue para el otro lado, ese flaco vive en modo satélite.
Frase utilizada para describir a alguien que no hace nada en todo el día mientras otros se matan trabajando. Es un poco sarcástica, pero divertida.
Che, mirá a Juancito, ahí está rasgándose la panza mientras nosotros hacemos todo el laburo.
Término usado para describir cuando alguien está enojado o malhumorado, especialmente sin razón aparente. Como un día nebuloso en el corazón porteño.
Che, ¿qué le pasa a Juan? Está re fusca desde que se quedó sin medialunas.
Expresión porteña para decir que alguien está vestido con una elegancia exagerada, como si fuera a un desfile de modas en lugar de preparar unos mates.
Che, Juan salió tan repinado para la cena familiar que parecía que iba al Colón en vez de comer milanesas.
En Buenos Aires no levantas pesas, levantás ligues. Es la jerga porteña para referirse a seducir o conquistar a alguien.
Anoche en el boliche me levanté a una mina que estaba para el crimen.
Expresión que se usa para referirse a alguien que promete mucho pero cumple poco, como esos políticos en campaña o el amigo que siempre dice que va al asado y después se cae.
Juan, dejate de prometer y no meter, dijiste que traías la bebida y apareciste con las manos vacías.
Expresión porteña para indicar que alguien está en una situación difícil o sin escapatoria. Como el pollo que se cocina lentamente, no hay vuelta atrás.
¿No estudiaste nada para el examen de mañana? ¡Amigo, estás al horno con papas!