Referencia coloquial y un poco divertida a una mujer muy arreglada o que se pasa de elegante para la ocasión.
¡Mirá quién llegó, la vieja puesta! Solo venimos a la juntada en el quincho y parece que va a un casamiento.
Dícese de alguien que está distraído, en sus propios pensamientos, como si tuviese la cabeza entre las ramas de una parra sanjuanina.
Rogelio, dejá de estar en la parra y fijate que nos estamos quedando sin vino, ¡y eso es un crimen aquí!