Expresión característica de Extremadura que significa estar extremadamente cansado, como un pescado fuera del agua.
Después de la jornada en el olivar, me he sentado y estoy mu ganao, ni pa freír un huevo me levanto.
Expresión curiosa para referirse al dinero, que evoca nostalgia de las antiguas pesetas, porque ¿quién no quiere tener una perra gorda en el bolsillo?
Chacho, cuando pague la ronda me quedo sin una perra gorda pa'l finde.
Término cariñoso y un tanto jocoso para referirse a una chica que es un poco bruta o ingenua, pero con todo el salero de la tierra.
¡Eres más cazurra que un bocao en ayunas, pero por eso te quiero, prima!
Dícese de alguien que se está comportando muy aburrido, más soso que una sopa sin sal.
El Juan estaba ayer en la fiesta más serio, ¡vamos, parecía que estaba como un plomo!
Mote simpático para referirse a unas gafas con cristales tan gruesos que brillan como un faro, y alguno dice que hasta queman hormigas con ellas.
¡Cuidado, Miguelón se ha puesto los brillotes, vamos a quedar cegados en el recreo!
En Extremadura, cuando alguien habla de 'jincar', no está pensando en clavar un clavo, sino darle duro al trabajo, con ganas y sin miedo.
Hoy toca jincar bien fuerte pa' acabar la obra antes del viernes.
En Extremadura, 'terrible' se usa irónicamente para decir que algo es sorprendentemente bueno o impresionante.
Esa caldereta de cordero estaba terrible, no he comido nada igual en mi vida.
Dícese de alguien que se hace el tonto o distraído para pasar inadvertido, pero en realidad está al acecho para conseguir algo.
No te fíes de Pablo cuando pone esa carita de rana dulzona; seguro que ya trama cómo llevarse la última porción de tarta.
Expresión para describir a alguien que no puede estarse quieto, siempre moviéndose o inquieto como un zorro merodeando.
¡Chacho, estate tranquilo que estás más zorriquieto que un charco en agosto!
Expresión que denota algo deseado y beneficioso que llega en el momento justo, como una bendición para aliviar penas o problemas.
Me dieron la paga extra y llegó como agüita de mayo para apagar esta sequía en mi cartera.
Expresión utilizada para referirse a la acción de tomar una decisión importante o cerrar un trato, como si fuera el golpe final que asienta todo.
Después de tanto discutir los detalles del negocio, al final Paco le dio el martillazo y se quedó con la finca.
Se dice cuando alguien está esperando a que pase algo con impaciencia o mirando la hora constantemente. Es como si el reloj estuviera echando humo de tanto mirarlo.
Estaba echaíto el reloj, deseando que llegara la hora de irse pa casa.
Expresión usada cuando alguien tiene un pequeño secreto o chisme jugoso que no ve la hora de contar. Literalmente, estás bullendo por dentro.
¡Ay, tía, tengo un jachuco que contaros sobre lo que hizo el Alfredo en la fiesta!
Es esa fase de somnolencia irresistible después de la comilona, cuando el sofá te llama como si fuera tu amante perdido.
Después del cocido, me entró una tentalera que no pude evitar pegarme una siesta de campeonato.
Expresión usada cuando alguien está lleno de envidia hasta el punto de querer morderse a sí mismo. Porque a veces la envidia te carcome como un roedor.
Desde que vio mi nuevo coche, no ha dejado de roerse los codos cada vez que me ve pasar.