Hacer mucho ruido o escándalo, especialmente en una fiesta; ser el alma de la fiesta a toda costa.
Anoche en la discoteca, Juan estaba lobeando tanto que hasta los seguridades bailaron con él.
Acto de merodear o buscar algo que hacer, al estilo despreocupado y audaz de un lobo en la sabana.
Después de clase nos fuimos a lobear por el centro a ver si pillábamos plan para la noche.