En Navarra, el 'almuerzo de príncipes' no es algo que encuentres en un hotel cinco estrellas, sino más bien esa comida copiosa a media mañana que te deja listo para una siestita improvisada… ¡y aún antes del desayuno!
No sé cómo hace Juan, pero después de su almuerzo de príncipes aún tiene sitio para el café con leche.