En Tacna, cuando alguien te surge de repente con sus problemas y no te deja ni parpadear, se dice que te está haciendo un 'surgullo'. Es como si en lugar de conversar te lanzaran sus penas de una.
Oye, ayer el Miguel vino todo 'surgullado' a mi casa. Apenas abrió la puerta y empezó: '¡Que he perdido la billetera, que me dejó la flaca!'