Apodo cariñoso y desenfadado para referirse a una persona que vive la vida sin preocuparse demasiado por las apariencias o los buenos modales. Suele usarse entre amigos para echar unas risas.
¡Míralo al Mateo, comiéndose un kebab en mitad de la Gran Vía como si fuera su salón! Eres un cerdaco de manual.