La expresión cantar las cuarenta, que tiene su origen en un juego de cartas tradicional, actualmente se utiliza como sinónimo de reprimenda. Cuando hay que reñirle a alguien por algo que haya hecho mal.
_Kiyo, mi primo se ha comió tus frutos secos y ha dejao el suelo lleno de cáscaras. _En serio? Pues ahora se va a enterar, voy a llegar y le voy a cantar las 40.