En Navarra, la lizoa es esa sensación de flojera paterna típica del otoño. Es el momento en que uno se sienta frente a la tele y dice: 'Hoy no estoy pa' na'. Ideal para aprovechar un día lluvioso con manta y sofá.
Después de comer, me entró una lizoa increíble... acabé acurrucado con la mantita viendo pelis toda la tarde.